12 causas del dolor de espalda baja
El dolor de espalda baja no es un diagnóstico, sino un síntoma. Detrás de él pueden estar decenas de patologías diferentes. La determinación precisa de la causa es la clave para un tratamiento efectivo.
1. Hernia discal
La causa más frecuente de dolor agudo en la espalda baja con irradiación a la pierna. El núcleo del disco sale más allá del anillo fibroso y comprime la raíz nerviosa. El dolor se intensifica con flexiones, tos y estornudos. Según las estadísticas, las hernias L4-L5 y L5-S1 representan el 95% de todas las hernias lumbares.
→ Más información sobre el tratamiento de hernia discal con el método MIBRAR®
2. Protrusión discal
Etapa anterior a la hernia: el disco se abomba, pero el anillo fibroso aún está intacto. Se manifiesta con dolor sordo y persistente en la espalda baja, que se intensifica después de estar sentado durante mucho tiempo. En esta etapa, el tratamiento es más efectivo y permite prevenir el desarrollo de una hernia completa.
3. Estenosis espinal
Estrechamiento del canal espinal debido a cambios degenerativos. El síntoma característico es la claudicación neurogénica: dolor y debilidad en las piernas al caminar, alivio al inclinarse hacia adelante. Es más frecuente en personas mayores de 50 años.
→ Más información sobre el tratamiento de estenosis con el método MIBRAR®
4. Síndrome facetario
Artrosis de las articulaciones cigapofisarias (facetarias) de la columna vertebral. Causa hasta el 40% de los casos de dolor crónico de espalda baja. El dolor se localiza en la región lumbar, se intensifica con la extensión y rotación. No irradia por debajo de la rodilla (a diferencia de la hernia).
→ Más información sobre el tratamiento del síndrome facetario
5. Osteocondrosis
Cambios degenerativos-distróficos de los discos intervertebrales y cuerpos vertebrales. Se desarrolla gradualmente, manifestándose con rigidez matutina y dolor sordo con la carga. En la RMN se detectan deshidratación discal, osteofitos y disminución de la altura de los espacios intervertebrales.
6. Espondilolistesis
Desplazamiento de una vértebra con respecto a la vértebra subyacente. Puede ser degenerativa (en personas mayores) o ístmica (en atletas jóvenes). Se manifiesta con dolor de espalda baja, un «escalón» palpable y, a veces, compresión de estructuras nerviosas.
→ Más información sobre el tratamiento de la espondilolistesis
7. Ciática (radiculopatía)
Inflamación o compresión del nervio ciático. Se manifiesta con dolor punzante desde la espalda baja por la parte posterior del muslo hasta el pie. El dolor puede acompañarse de entumecimiento, hormigueo y debilidad en la pierna.
8. Sacroileítis
Inflamación de la articulación sacroilíaca. A menudo se disfraza de «dolor de espalda baja», pero en realidad se localiza más abajo, en la región de la nalga y el sacro. Puede ser un signo de espondilitis anquilosante o artritis reactiva.
9. Síndrome de dolor miofascial
Tensión crónica y espasmo de los músculos lumbares (cuadrado lumbar, músculos extensores de la espalda). A menudo se desarrolla con un estilo de vida sedentario. El dolor es sordo, difuso, con puntos gatillo característicos.
10. Síndrome de cirugía fallida de columna (FBSS)
Persistencia o intensificación del dolor después de una cirugía de columna (microdiscectomía, estabilización). Las causas incluyen: recurrencia de hernia, proceso de cicatrización y adherencias, inestabilidad del segmento adyacente. MIBRAR® es especialmente efectivo en estos casos.
11. Fractura por compresión vertebral
Más frecuente en personas mayores con osteoporosis — puede ocurrir con carga mínima. Dolor agudo en el área del fractura, que se intensifica con el movimiento. Se diagnostica con radiografía o TC.
12. Tumores y metástasis
Causa rara, pero peligrosa. Característicos dolores nocturnos que no cesan en reposo, pérdida de peso, empeoramiento del estado general. Se requiere RMN inmediata con contraste.
Banderas rojas — cuándo necesita un médico urgentemente
Síndrome de cauda equina
Adormecimiento perineal, alteración de la micción y defecación, debilidad bilateral en las piernas. Es una urgencia — se requiere exploración de emergencia en 24-48 horas.
Déficit neurológico progresivo
Debilidad o parálisis progresiva del pie (pie colgante), pérdida de sensibilidad en una extensa área de la pierna.
Dolor tras traumatismo
Dolor agudo lumbar tras caída, accidente, traumatismo deportivo — es necesario descartar fractura vertebral.
Signos sistémicos
Pérdida de peso inexplicada, fiebre, sudores nocturnos en combinación con dolor de espalda — es necesario descartar oncología e infección.
Diagnóstico: qué pruebas realizar
RMN lumbar
Estándar de oro del diagnóstico. Muestra el estado de los discos, estructuras nerviosas, ligamentos y músculos. Sin radiación. Obligatoria ante dolor superior a 4-6 semanas o presencia de síntomas neurológicos. Realizamos evaluación gratuita de imágenes de RMN.
Radiografía
Con pruebas funcionales (flexión/extensión) — para detectar inestabilidad. Muestra estructuras óseas, osteofitos, espondilolistesis. No visualiza tejidos blandos ni hernias.
ENMG (electroneuromiografía)
Ante sospecha de radiculopatía — determina el nivel y grado de daño nervioso. Ayuda a diferenciar la causa de adormecimiento y debilidad en la pierna.
Análisis de laboratorio
VSG, proteína C-reactiva, hemograma completo — para descartar enfermedades inflamatorias (enfermedad de Bechterew, espondilodiscitis infecciosa). HLA-B27 ante sospecha de espondilitis anquilosante.
Tratamiento del dolor lumbar con el método MIBRAR®
El método MIBRAR® elimina no el síntoma, sino la causa del dolor — inicia la regeneración de tejidos dañados: discos, articulaciones facetarias, ligamentos.
Paso 1: Diagnóstico
Análisis de imágenes de RMN por el profesor Babayan. Determinación de la fuente específica del dolor — disco, articulación facetaria, articulación sacroilíaca. Elaboración de un plan de tratamiento individual.
Paso 2: Obtención de biomaterial
De sangre venosa (10-20 ml) por centrifugación se obtiene CGF — factores de crecimiento concentrados. De mini-lipoaspirado (20-30 ml de tejido adiposo) se obtiene Lipogems® — tejido adiposo microfragmentado con células madre mesenquimales.
Paso 3: Introducción navegada
Con el sistema Cyber Navi Hand™ bajo control fluoroscópico, los biomateriales se introducen precisamente en el disco dañado, articulación facetaria o espacio epidural mediante punción de 0.5-1.5 mm. Precisión de posicionamiento — hasta 0.1 mm.
Paso 4: Regeneración
Durante los siguientes 3-6 meses, las células madre y factores de crecimiento restauran los tejidos dañados: aumenta la hidratación del disco, se restaura el cartílago de las articulaciones facetarias, disminuye la inflamación de las raíces nerviosas.
Envíe sus imágenes de RMN para evaluación gratuita
El profesor Babayan evaluará personalmente su caso y propondrá el plan de tratamiento óptimo.
Enfermedades que causan dolor lumbar
Hernia discal
Protrusión del núcleo discal con compresión nerviosa. Dolor agudo con irradiación a la pierna.
Estenosis espinal
Estrechamiento del canal vertebral. Claudicación neurogénica, dolor al caminar.
Síndrome facetario
Artrosis de articulaciones facetarias. Dolor en extensión, hasta 40% de dolores crónicos.
Osteocondrosis
Degeneración discal. Rigidez matutina, dolor sordo con carga.
Espondilolistesis
Desplazamiento vertebral. Inestabilidad, dolor al pasar de sentado a de pie.
Ciática
Compresión del nervio ciático. Dolor punzante por la pierna hasta el pie.
Preguntas sobre el dolor lumbar
Acuda urgentemente al médico si presenta: entumecimiento perineal o en ambas piernas, alteración en la micción, debilidad progresiva en piernas, dolor tras traumatismo, pérdida de peso sin causa, fiebre. Estos síntomas pueden indicar síndrome de cauda equina u otras emergencias.
Sí. El método MIBRAR® permite tratar hernias discales sin incisiones ni anestesia general. CGF y Lipogems® se inyectan directamente en el disco dañado, iniciando el proceso de regeneración. Eficacia en hernias hasta 12 mm: 90-95%.
Estudio principal: RMN de región lumbar (sin contraste). Complementarios: radiografía con pruebas funcionales, EMG ante sospecha de radiculopatía, análisis de sangre (VSG, PCR) para descartar procesos inflamatorios.
Los bloqueos y cortisona proporcionan alivio temporal de 2-6 semanas, pero no eliminan la causa. Además, inyecciones repetidas de cortisona destruyen el cartílago. MIBRAR® inicia la regeneración de tejidos dañados —el efecto aumenta con el tiempo y se mantiene durante años.
El costo depende del número de zonas tratadas y el estadio de la enfermedad. Para cálculo preciso es necesaria la evaluación de imágenes de RMN. Envíe las imágenes mediante el formulario del sitio —la consulta de RMN es gratuita.

